Durante los últimos años nos hemos acostumbrado a viajar por Europa dependiendo únicamente en la tarjeta bancaria de siempre. Pero en China, esta regla no es aplicable porque el dinero se mueve por canales distintos, principalmente mediante códigos QR y el teléfono, más que por el datáfono y los billetes.
Cómo pagar en China es una de las cuestiones logísticas que hay que dejar resueltas antes de salir de España. En este artículo te contamos en qué consisten las principales aplicaciones de pago (Alipay y WeChat Pay) y si es necesario ir con efectivo en el bolsillo.
Cómo se paga en China: la regla general
En las ciudades, prácticamente todos los pagos se hacen con el móvil, escaneando un código QR. Esto se aplica en restaurantes, taxis, mercados, entradas a monumentos e incluso en los puestos de comida que parecen más informales. Las principales plataformas son Alipay y WeChat Pay, que permiten vincular una tarjeta internacional (Visa, Mastercard, American Express, etc.) sin necesidad de tener una cuenta bancaria china.

La diferencia entre Alipay y WeChat Pay
Alipay es la que recomendamos primero si solo quieres usar una. Está adaptada a viajeros extranjeros desde hace más tiempo, el proceso de vinculación de tarjeta es algo más directo y hay más comercios grandes que la tienen como opción por defecto en el cartel del mostrador.
WeChat Pay tiene la ventaja añadida de ser también la app de mensajería más usada del país, útil si necesitas comunicarte con un guía o un alojamiento, y en mercados pequeños y restaurantes muy locales es habitual encontrar solo su código QR.
En la práctica, aconsejamos que se configuren ambas, ya que tenerlas las dos es un respaldo que da tranquilidad y libertad a la hora de moverse por lugares más recónditos que no sean el centro de una ciudad.
Durante un tiempo existió un sistema llamado Tour Pass, una especie de monedero prepago con un tope de 200 dólares, pensado para turistas. Ese programa se ha ido retirando a lo largo de 2026 en favor de un sistema mejor, que es la vinculación directa de una tarjeta internacional, sin depósito previo y con límites más altos. Si encuentras una guía que todavía lo presenta como la opción recomendada, está desactualizada.
Ojo: algunas webs todavía mencionan un producto distinto llamado TourCard, una tarjeta prepago con recargas de hasta 10.000 CNY y comisión del 5% por recarga. Sigue existiendo como opción residual, pero para la mayoría de viajeros la vinculación directa de la tarjeta es mucho más práctica y fácil de configurar.

Cómo configurar Alipay y WeChat Pay
- Descarga la app de Alipay desde la tienda de aplicaciones antes de salir de España, pues una vez en China, sin VPN, algunas tiendas de apps van más lentas o dan problemas.
- Regístrate con tu número de móvil español.
- Añade tu tarjeta internacional desde el apartado de tarjetas bancarias del wallet.
- Completa la verificación de identidad con tu pasaporte (real-name verification). Hoy es un paso obligatorio para vincular cualquier tarjeta extranjera, no un extra opcional. Sin completarlo, la cuenta no puede vincular la tarjeta ni operar. Con la verificación básica hecha, el límite ya cubre de sobra el gasto de un viaje normal.
Esa verificación consiste en una foto del pasaporte y, a veces, un reconocimiento facial rápido. El proceso suele resolverse en minutos, aunque en el peor de los casos puede tardar hasta 24-72 horas, por eso recomendamos hacerlo con antelación desde casa para luego poder despreocuparte y poder hacer cualquier compra desde el momento que pises tierra.
En WeChat Pay, el proceso de vinculación es igual al de Alipay: se hace desde la sección de “wallet” de la app, añadiendo la tarjeta internacional y verificando la identidad si se solicita.
Comisiones y límites que conviene conocer

Los pagos de hasta 200 CNY (unos 26 €) no tienen coste añadido en ninguna de las dos apps. Sin embargo, a partir de ese tope, tanto Alipay como WeChat Pay aplican una comisión del 3% sobre la tarjeta internacional. El límite por transacción es de 5.000 USD (alrededor de 4.600 €), con un tope anual por defecto de 50.000 USD(unos 46.000 €) que se puede ampliar con verificación de identidad reforzada. Para un viaje de dos o tres semanas, ese límite no supone ninguna restricción real.
Un truco para ahorrar en comisiones es que, si se trata de un gasto grande, se puede dividir en varios pagos por debajo de los 200 CNY (por ejemplo, que cada persona del grupo pague su parte de la cena por separado, en lugar de que uno solo pague la cuenta entera), permitiendo que cada pago individual quede exento de la comisión del 3%. Esto no siempre funciona porque muchos comercios prefieren cobrar todo de una vez y no están dispuestos a procesar varios pagos pequeños solo para que el cliente se ahorre la comisión, así que no cuentes con tener éxito siempre, sobre todo con un camarero ocupado en una cena de grupo grande.
📌Otro detalle que pocas guías mencionan es que, si tu tarjeta es UnionPay internacional (algunos bancos españoles ya la ofrecen junto a Visa o Mastercard), ni Alipay ni WeChat Pay aplican la comisión del 3%. No merece la pena pedir una tarjeta nueva solo para esto, pero si ya tienes una, es la que deberías vincular.
Las tarjetas físicas: úsalas como último recurso, no como plan principal

Las tarjetas Visa y Mastercard funcionan como pago físico en hoteles internacionales y en algunas tiendas orientadas a turistas, pero muy poco fuera de ese circuito. La red de pago dominante en el día a día es UnionPay, no las redes occidentales.
Recuerda: antes de salir, avisa a tu banco de las fechas y el destino del viaje. Un cargo repentino en China sin aviso previo es uno de los motivos más habituales de bloqueo automático de tarjeta, y resolverlo desde allí, con la diferencia horaria, es un problema que se puede evitar con una buena planificación.
Efectivo: cuánto llevar y cómo conseguirlo
A pesar de la proliferación de los pagos electrónicos, llevar efectivo es siempre recomendable como opción de seguridad. Por ley, todos los comercios en China están obligados a aceptar efectivo, así que llevar algo de suelto es siempre una garantía de poder moverte por el país con total seguridad. Es especialmente útil en:
- Mercados y puestos muy tradicionales que a veces no tienen el código QR bien visible o dan preferencia al efectivo con clientes locales.
- Taxis no digitalizados, sobre todo fuera de las grandes ciudades.
- Cualquier fallo puntual de conexión o de la app, algo que puede pasar y para lo que conviene tener un plan B que no dependa del móvil.

No hace falta cambiar una cantidad grande, con llevar lo justo para cubrir un par de días es más que suficiente. Es un recurso que posiblemente no necesites, pero que siempre da seguridad y permite moverte con tranquilidad por cualquier lugar.
La forma más práctica de sacar efectivo es hacerlo en un cajero nada más aterrizar con tu propia tarjeta. Conviene elegir cajeros de sucursales bancarias —ICBC, Bank of China o China Merchants Bank aceptan bien las tarjetas extranjeras— y evitar los cajeros sueltos en la calle o en zonas muy turísticas, donde las comisiones suelen ser más altas y menos transparentes.
El límite por operación en estos cajeros varía según el banco, pero suele moverse entre 2.500 y 5.000 CNY (entre 320 y 640 € aproximadamente), y el banco chino suele aplicar una tasa fija de entre 20 y 30 CNY (2,50-4 €) por retirada, a la que se suma lo que cobre tu banco español por operar en el extranjero. Si el cajero te ofrece la opción de «conversión dinámica», es decir, pagar directamente en euros en lugar de en yuanes, recházala, pues ese cambio suele encarecer la operación entre un 5% y un 8% frente a dejar que sea tu banco quien haga la conversión. La pantalla suele mostrar las dos opciones en el mismo paso, y es fácil aceptar la que parece más cómoda por costumbre sin fijarse en la diferencia real.
¿Qué pasa con las propinas?

A diferencia de otros destinos asiáticos, la propina no es una costumbre extendida en restaurantes o comercios de la China continental. En algunos casos puede incluso resultar chocante ofrecerla en un restaurante local sencillo. En servicios turísticos privados —guía o conductor de un día completo, por ejemplo— sí puede valorarse de otra manera, más cercana a lo que se espera en Europa. Por lo general no se espera, pero si te apetece tener un gesto de apreciación hacia tu guía local, por ejemplo, hacerlo es perfectamente apropiado.
Errores que conviene evitar

- Llegar a China sin haber vinculado ninguna tarjeta. Configurarlo desde el hotel el primer día con jet lag y sin buena conexión es la peor forma de hacer el trámite.
- Confiar solo en la tarjeta física. Fuera del hotel y de zonas muy turísticas no ofrece garantías.
- No avisar al banco antes de viajar. El bloqueo por seguridad es de los contratiempos más fáciles de evitar y más molestos de resolver una vez allí.
- No llevar nada de efectivo. Las situaciones más inesperadas en China pueden llegar antes de lo que se piensa, y que te pillen en el primer mercado tradicional de la ruta es una molestia innecesaria y evitable.
- Guiarse por guías desactualizadas que hablan del Tour Pass. Ese sistema ha ido perdiendo peso a lo largo de 2026. La vinculación directa de tarjeta es más sencilla y con mejores límites.
- Aceptar la conversión dinámica de moneda en el cajero. Ese «cambio a euros directamente» que ofrecen algunos ATM suele salir entre un 5% y un 8% más caro que dejar que sea tu propio banco quien haga el cambio.
- Sacar todo el efectivo de golpe en el primer cajero que se encuentra. Con el límite de 2.500-5.000 CNY por operación (según el banco) y una comisión fija por retirada, conviene calcular antes cuánto respaldo hace falta de verdad, en lugar de acumular comisiones innecesarias.
Nuestra parte del trabajo
Al final, todo esto se reduce a que no tengas que pensarlo tú. Con nuestro acompañamiento, te decimos qué instalar antes de salir según cómo sea tu ruta, te avisamos de qué comisiones son reales y cuáles un mito, y, si algo falla con los pagos una vez allí, no te quedas solo dándole vueltas al móvil en mitad de la calle.
Sabemos que este trámite suena a poca cosa en comparación con elegir ciudades o repartir noches. Pero la logística de los pagos es justo lo que más fricción genera el primer día si nadie te lo ha contado antes. Además, como estas cifras cambian de un año a otro, las revisamos cada vez que preparamos un viaje para asegurarnos de que te vas con la información más reciente.
El funcionamiento es muy sencillo: lleva una tarjeta vinculada a Alipay o WeChat Pay, algo de efectivo por si acaso, y la tarjeta física guardada como último recurso. Preferimos que la primera sorpresa de tu viaje sea la Ciudad Prohibida y no el mostrador de un restaurante sin saber cómo pagar la cuenta. Con esto resuelto, lo único que queda por hacer en China es disfrutarla. Cuéntanos cómo quieres viajar a China y te ayudamos a preparar la ruta.




